
Hoy me gustaría hablaros sobre la mente ya que todo lo que hacemos es ahí donde nace, todos los actos de nuestra vida nacen en ella, normalmente por regla general siempre pensamos en negativo, (pocas veces nos paramos a contemplar todas cosas hermosas que también hay a nuestro alrededor), es cierto que existen miles de problemas y que a cada uno el nuestro nos parece el mayor o más importante.
Y yo os pregunto ¿cuando nos encontramos ante éste problema ¿qué decidimos hacer?, en el caso de que el problema sea una enfermedad, ¿nos preocupamos realmente por ella?, si tenemos una mala racha o lo que comúnmente llamamos mala suerte, ¿realmente pensamos en ellas o simplemente nos dedicamos a llorar y lamentarnos.
Dejemos a un lado y eliminemos por completo el PRE de la ocupación, pues esa preocupación es una de las principales causas de nuestra enfermedad y debemos estar dispuestos a suprimir para poder hacerles frente, no nos preocupemos por los resultados o desenlaces que probablemente, nunca sucederán, o pensemos que por muchas vueltas que le demos, lo que tenga qie ocurrir de todas formas ocurrirá por muchas vueltas que le demos, y en lugar de ello, OCUPÉMONOS y actuemos en consecuencia con lo que queremos en realidad, nunca debemos dejar de luchar por nuestros sueños, incluso ante la peor de las adversidades, esos sueños o deseos son uno de los hábitos mágicos de los grandes triunfadores que en lugar de invertir su tiempo y sus energías en PRE-PCUPARSE, pasan directamente a ocuparse.
Si logramos hacer parte de nosotros, (lo cual NO ES TAN COMPLICADO COMO EN PRINCIPIO PUEDA PARECER) el sencillo hábito de ELEGIR CONSCIENTEMENTE la opción más conveniente, cada vez que nos enfrentemos, ya sea real o mentalmente a una situación determinada, seguramente emplearemos un porcentaje mucho más alto de nuestro verdadero potencial y comprobaremos que los resultados serán mucho mejor, incluso en el caso de que no logremos evitar esos problemas, sí al menos seremos capaces de enfrentarlos sin miedos.
Un guerrero, se preocupa poco de sus propios actos, sabe que ellos le conducirán al objetivo que eligió para sí mismo, su espíritu no se queja de nada, porque no nació para ganar o perder, nació para luchar y lo hace como si cada batalla fuera la última, por eso, el guerrero siempre deja su espíritu libre y cuando se entrega al combate, sabiendo que su intención es transparente, él se ríe, disfruta y se divierte.
Ojala llegue un día en el que todos seamos capaces de convertirnos en Guerreros y seamos capaces de comportarnos y enfrentarnos a todas esas diversas circunstancias de nuestra vida sin miedo sin PROCUPARNOS por lo que sucederá, ójala llegue un día en el que seamos capaces de aceptar que por muchas vueltas que demos a esa rotonda sólo hay una salida y llegará cuando tenga que llegar y, hasta ese momento VAMOS A VIVIR CADA MINUTO, CADA SEGUNDO, sin pensar en lo que mañana sucederá.
~/alexandra M